Debes saber que con tus nuevas gafas progresivas no va a ver desde el primer momento como lo hacía antes de usarlas. Puedes llegar a necesitar un par de semanas para acostumbrarte a ellas.

En el éxito de su adaptación intervendrán distintos factores. Unos dependerán de usted -su carácter, expectativas, tu disposición y motivación frente al uso de las nuevas gafas…- y otros están en manos del correcto trabajo del óptico optometrista especialista que debe evaluar tanto tus necesidades de corrección como tu situación personal.

Una vez valorado su caso, deberá explicarle las alternativas… No todos los progresivos son adecuados para todas las personas y, por desgracia, el precio de las lentes no siempre se ajusta a nuestro presupuesto por lo que nos vemos obligados a recurrir a alternativas más económicas. Recuerde también que un progresivo económico se cambia antes que uno de alta gama pues el ojo se cansa más con él y obliga a su más pronta sustitución. Podríamos decir que 3 parejas de progresivas económicas se podrían sustituir por 2 de alta gama, y por ello, la inversión realizada en lentes ya no es tan grande pero el deterioro de la visión sí que es irrecuperable.

Por regla general la adaptación es más sencilla y rápida en las lentes de tecnología avanzada. Los fabricantes llevan muchos años mejorando los cristales para evitar el fracaso en su adaptación. La adaptación media de un progresivo ronda el 97%.

Los usuarios más jóvenes suelen adaptarse con mayor facilidad. Es importante aclarar que el retraso en el uso de gafas progresivas no detiene la evolución de la presbicia. Ésta es inevitable. Es un proceso natural y según van pasando los años todos en mayor o en menor medida presentaremos sus síntomas.

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